Temperaturas mortales en sólo un siglo

-Tomado de la pagina www.iies.es

El planeta podría alcanzar los 35º en humedad, lo que requerirá una adaptación a gran escala.

Los investigadores alertan: si no se lucha contra el actual calentamiento global, el planeta soportará temperaturas letales de 35º C en humedad para los seres humanos en los próximos siglos, quizás en menos de cien años.

Por primera vez, científicos de la Universidad Purdue y de la Universidad de New South Wales, en Australia, han calculado el nivel más alto tolerable de lo que se conoce como temperatura del termómetro húmedo, una forma de medir la temperatura que tiene en cuenta la humedad atmosférica y el vapor de agua, y que se mide al cubrir un termómetro estándar con un paño humedecido y con plena ventilación. Y la principal conclusión es que el planeta puede alcanzar temperaturas mortales para el hombre en sólo un siglo. Es cierto que sería el peor caso posible, pero está dentro de los límites razonables, informa ABC.

Habrá zonas del planeta que llegarán a los 35º C en humedad. Ni siquiera alguien desnudo, empapado y a la sombra delante de un ventilador podría sobrevivir después de unas seis horas. En la actualidad, esta situación no se produce en ningún punto de la Tierra. Sólo Arabia Saudí, por su cercanía al mar, sufre un fenómeno similar, pero, por fortuna, de forma puntual. Los cálculos revelan que los seres humanos y la mayoría de los mamíferos, cuya temperatura corporal es de 36,66 grados Centígrados, experimentarían un calor potencialmente mortal con una temperatura de termómetro húmedo que supere los 35 grados sostenida durante seis horas o más, explica Matthew Huber, coautor de la investigación, que aparece publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Esta temperatura límite en humedad podría ser superada por primera vez en la historia de la humanidad durante los próximos siglos si se mantienen los actuales emisiones de gases de efecto invernadero.

El investigador Huber argumentó que “aunque áreas del planeta regularmente tienen temperaturas sobre los 37ºC, realmente es muy raro que se produzcan en humedad; esto es porque las áreas más cálidas tienen, normalmente, escasa humedad. Cuando el ambiente es seco, podemos enfriar nuestros cuerpos a través de la transpiración y permanecer bastante cómodos”. En el futuro países enteros estarían sujetos a sufrir estrés por calor agudo que requerirían esfuerzos de adaptación a gran escala. Uno podría imaginarse el enorme coste económico de, por ejemplo, mantener el aire acondicionado, elevar los requisitos de potencia energética, y exponer el ganado al calor. El Tercer Mundo se llevaría la peor parte: “un calentamiento de 6 grados pondría a la mitad de la población mundial en un entorno inhabitable», explicó Huber.

Para ilustrar su trabajo han creado un mapa (en la imagen), que muestra las máximas temperaturas del termómetro húmedo en un modelo climático con altos niveles de dióxido de carbono. Las áreas más claras son las más peligrosas, en las que los humanos podrían experimentar golpes de calor.

Cambio climático: el reto de América Latina

-Tomado de la pagina www.eluniversal.com.mx

El cambio climático, más que sólo una preocupación ambiental, debe abordarse considerando sus implicaciones para el desarrollo. La salud, la seguridad alimentaria y el acceso al agua dulce de centenares de millones de los más pobres están en riesgo. Los impactos del cambio climático en los ecosistemas y la biodiversidad podrían ser irreversibles.

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático pronosticó que el calentamiento promedio anual esperado en América Latina y el Caribe (ALC) será más alto que el promedio mundial. Las alteraciones en los patrones de precipitación y temperaturas extremas son cada vez más comunes en la región y, a medida que las concentraciones de los gases de efecto invernadero (GEI) aumenten, empeorará. Los impactos del cambio climático en las naciones que dependen de los recursos naturales y la agricultura son preocupantes.

ALC produce 12% de las emisiones globales de GEI y, en relación con su población y su PIB, está por debajo del promedio mundial. El camino histórico que ALC ha seguido hacia un crecimiento bajo en carbono puede sentar las bases para soluciones climáticas, pero si se considera la demanda energética futura y el potencial del cambio de uso de suelo, las emisiones aumentarán. Sobresalen los temas:

Energía. Las emisiones generadas en la producción de energía por unidad de PIB son de las más bajas a nivel mundial, con muchos países dependientes de fuentes de energía renovables

Bosques El Amazonas, la zona boscosa más extensa del mundo y que contiene un 10% de las reservas de carbono globales

Seis países son responsables de 85% de las emisiones totales (Brasil y México generan 60% de las emisiones; Argentina, Colombia, Perú y Venezuela 25%), por lo que esfuerzos concretos en ellos tendrían impactos importantes

Los políticos y empresarios de la región están interesados en trazar caminos innovadores y avanzar hacia un desarrollo económico de bajos niveles de carbono

La transformación no puede lograrse sólo a través de programas de reducción de emisiones. Es esencial un enfoque de desarrollo con bajas emisiones de carbono, que combine reducción de emisiones y estrategias de adaptación al cambio climático. El desafío debe traducirse en oportunidades competitivas para los países, gobiernos y empresas. Los marcos legislativos y normativos deben mover los mercados hacia oportunidades de bajo carbono. Así, las prioridades para la región deberían ser:

Evolucionar hacia economías con bajos niveles de carbono. Las innovaciones tecnológicas, el transporte limpio y las industrias con energías renovables reducirán los costos y catalizarán mayores inversiones en fuentes alternativas de energía (hidráulica, solar, eólica), además de reducir la dependencia del petróleo y combustibles fósiles.

Reducción de emisiones por deforestación y degradación evitada. Los bosques mantienen las reservas de carbono, evitan la erosión, regulan el sistema hidrológico y albergan gran biodiversidad.

Adaptación de los ecosistemas: equilibrar conflictos de uso del suelo. El agrícola es el sector más propenso a sufrir afectaciones profundas e inmediatas (temperatura, lluvias). El fortalecimiento de las instituciones y la gobernanza efectiva son clave para manejar el uso de suelo y la distribución de beneficios (como el pago por servicios ambientales) que motiven decisiones y comportamientos adecuados. La buena adaptación surgirá de las buenas políticas de desarrollo, de la buena planificación del uso del suelo y del buen manejo de la agricultura, las cuencas hidrográficas y las zonas costeras.

El Acuerdo de Copenhague de 2009 no respondió a la magnitud del reto. Sin embargo, formuló nuevas acciones e instrumentos importantes: un fondo de adaptación y mitigación para los países en desarrollo, un órgano sobre financiamiento y el combate a la deforestación que si se traducen en acciones concretas avanzarán la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC).

La celebración de la 16 ª Conferencia de las Partes de la CMNUCC en México en noviembre ofrece una oportunidad única para ALC de enfocar el debate en avanzar los temas de su preocupación: la adaptación, el financiamiento y un mecanismo de REDD que considere protección de la biodiversidad y los derechos de las comunidades y pueblos indígenas.

México, como economía emergente y actuando como puente entre países desarrollados y en desarrollo puede jugar un papel de liderazgo para abordar los desafíos del cambio climático. Es una de las pocas naciones que ha generado cuatro comunicaciones nacionales bajo la CMNUCC y un inventario de emisiones de GEI. Publicó su Programa Especial de Cambio Climático 2009-2012, con una visión a largo plazo para reducir el 50% de las emisiones del país para el año 2050 (con base en los niveles de 2000) y presentó una propuesta concreta —el “Fondo Verde”— para apoyar a los países en desarrollo.

América Latina y el mundo necesitan campeones del clima —del gobierno, sector privado, la sociedad civil— que trabajen en beneficio de todos. No hay tiempo que perder. Debemos aprender de lo que no se logró en Copenhague y trabajar arduamente para alcanzar los compromisos y acciones que las sociedades de todo el mundo esperan de la Conferencia de las Partes en México

Omar Vidal es Director General del World Wildlife Fund- Mexico. Colaboraron en este texto Jorge Rickards, director de Conservación de WWF-Mexico y Mary Lou Higgins, directora de WWF-Colombia

Las reservas de agua serán uno de los recursos naturales más afectados por el impacto del cambio climático

-Tomado de la pagina www.cambio-climatico.com

 Según expertos de la ONU, el mundo no es consciente de las graves consecuencias que supone el cambio climático para el agua. Es necesario que reforcemos nuestra protección de los recursos hídricos para evitar futuros conflictos.

La desertificación, las inundaciones, el deshielo de los glaciares, las sequías, los ciclones o las enfermedades debidas a la contaminación del agua tales como el cólera, forman parte del impacto del cambio climático. Según Zafar Adeel, presidente del grupo “ONU-AGUA” y encargado de la coordinación de los trabajos relacionados con el agua que realizan 26 agencias de las Naciones Unidas, “Las principales manifestaciones del aumento de las temperaturas afectan al agua. Esto supondrá un impacto en todos las instancias de nuestra vida social, en los sistemas naturales y en el medioambiente”.

Estos cambios radicales podrían amenazar la agricultura o los recursos de agua dulce desde África hasta el Medio Oriente. “ Es en esa zona geográfica donde residen los potenciales conflictos añade Zafar Adeel. La escasez de agua tal y como tuvo lugar en Darfur, Sudán, es un factor generador de conflictos.

Sin embargo, Zafar Adeel declaró que el agua podía ser un objeto de cooperación y colaboración, tal y como se ha demostrado en diversas ocasiones, como por ejemplo cuando India y Pakistán trabajaron conjuntamente para gestionar el río Indus a pesar de los conflictos fronterizos entre los dos países. Lo mismo ocurrió con Vietnam, Tailandia, Laos y Camboya, países que colaboraron en la elaboración de la Comisión sobre el rio Mekong.

“El agua constituye un buen motivo para cooperar, ya que puede gestionarse como una cuestión absolutamente apolítica”, declaró Zafar Adeel, que también es director del “Instituto para el Agua, el Medioambiente y la Salud” de la Universidad de las Naciones Unidas, con sede en Canadá.

Las regiones susceptibles de sufrir sequías a causa del cambio climático están comprendidas entre Asia central y África del norte. Hasta 2020, aproximadamente unos 250 millones de personas podrían sufrir las consecuencias de una escasez de agua en África, según afirma un grupo de expertos medioambientales de las Naciones Unidas.

Según Zafar Adeel, el agua debería ocupar un lugar importante en los debates sobre seguridad alimentaria, paz, cambio climático y el restablecimiento de la salud económica mundial. “El agua es una cuestión primordial en cada uno de estos asuntos, pero no es considerada como tal.”

Los esfuerzos para luchar contra el cambio climático ejercerán aún una mayor presión sobre el agua debido a las necesidades económicas relacionadas con el riego, los agrocombustibles y la energía hidroeléctrica.

Zafar Adeel también avanzó los esfuerzos necesarios para gestionar los recursos hidrios enumerando la cantidad de agua necesaria para la elaboración o la producción de diferentes productos, desde la carne hasta el café. Un estudio demostraba que para producir unos pantalones vaqueros se necesitaban 15.000 litros de agua. La concienciación por parte de la industria de la cantidad de agua que utiliza es algo muy necesario para su conservación.

Zafar Adeel añadió que el mundo debería aspirar a reducir a la mitad la cantidad de personas que no tienen acceso al agua potable hasta 2015, aunque seguramente no conseguirá el objetivo de mejorar las condiciones sanitarias de las 2.800 millones de personas que carecen de acceso a los servicios sanitarios más básicos.

¿Como sería la tierra con 2°C más?

  

Uno de los temas que más ha sido objeto de debate en torno al cambio climático, además de la necesidad de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, es hasta cuántos grados se puede permitir que aumente la temperatura promedio del planeta para evitar consecuencias catastróficas.

En julio de 2009, los líderes del G-8 reunidos en la ciudad de L’Aquila, en Italia, declararon formalmente -y por primera vez- que cualquier aumento de la temperatura provocado por la acción del hombre no debería superar los 2ºC en relación a las temperaturas promedio de la era preindustrial.

Sin quitarle mérito a esta iniciativa, es importante recordar que un aumento de 2ºC tiene, igualmente, consecuencias graves.

Con la ayuda del científico argentino Osvaldo Canziani, copresidente de uno de los grupos de trabajo del Panel Intergubernamenal de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), BBC Mundo le presenta un panorama de cómo sería la Tierra con 2ºC más.

El punto de referencia que se toma para medir este aumento es el período 1980-1999, que según los expertos del IPCC es la única referencia válida dado que antes de estas fechas no se disponía de datos estadísticos.

Efecto dominó

Islas Maldivas Un aumento superior a los 2ºC significaría la desaparición de las Islas Maldivas.

Con respecto al tema del agua, habría una disponibilidad creciente en los trópicos húmedos, en latitudes altas.

Se produciría una ‘africanización’ de todo el sur de Europa, con sequías muy marcadas y falta de agua. La cuenca del Mediterráneo se secaría.

Las zonas de los desiertos se quedarían sin agua y las zonas áridas serían aún más secas.

Podrían experimentarse sequías graves en el sudoeste de Estados Unidos y México.

Otras regiones, en cambio, tendrían más agua, como por ejemplo el norte de Europa, EE.UU., Asia y Siberia.

En cuanto a la producción de alimentos, con un aumento de entre 2ºC y 3ºC baja marcadamente la productividad de los cereales en latitudes bajas.

clic Vea: Trigo y maíz S.O.S.

Por esta razón, un aumento de esta envergadura en zonas de altas temperaturas como África o India, reduciría notablemente el rendimiento por hectárea. Esto provocaría una tendencia a la hambruna en zonas de latitudes bajas.

Mientras tanto en las latitudes medias y altas se produciría un aumento en la productividad, pero esto cesaría si se exceden los 3ºC.

Los estuarios como el Támesis, el Río de la Plata, el Orinoco, la zona sur de EE.UU., la Florida y la zona del Mississippi sufrirían inundaciones. Esto significa que entre dos y tres millones de personas se quedarían sin suelo.

Buenos Aires Ciudades como Buenos Aires o Montevideo tendrían problemas a raíz del aumento del nivel del mar.

Las islas del sudeste del Pacífico, como las Maldivas o Tuvalú, también se inundarían.

Ciudades como Lagos, Montevideo, Buenos Aires, y aquellas que están al margen del río Ganges en Bangladesh, por ejemplo, tendrían problemas vinculados al aumento del nivel del mar, que provoca la intrusión salina en la cuenca de los ríos y por tanto dificulta la captación de agua dulce.

Las inundaciones no se producirían sólo debido al aumento del nivel del mar por la expansión térmica sino también por la convergencia de las precipitaciones intensas y los cambios en la circulación atmosférica.

En cuanto a los ecosistemas, se correría el riesgo de una extinción creciente de hasta el 30% de las especies, no sólo por el aumento de la temperatura sino por la deforestación violenta que trae aparejada consecuencias laterales muy críticas.

La pérdida de los bosques, significa también la pérdida del hábitat de los animales (murciélagos, pájaros, etc.) que se comen a los mosquitos que transmiten enfermedades. Esto significa un incremento en los índices de males como el dengue o la malaria.

Las especies más gravemente afectadas serán los corales. El blanqueo de los corales producirá en consecuencia la acidificación de los océanos. Esto a su vez hace que los moluscos y los bivalvos pierdan su caparazón, ya que el ácido carbónico diluye el calcio.

clic Vea: ¿Tendrán tiempo los corales?

Por otra parte, aumentaría el riesgo de incendios naturales, particularmente en áreas donde se produce una sequía. La frecuencia y la intensidad de las lluvias también registrarían cambios.

Pesimismo/realismo

Polo Norte con 5ºC más: donde ahora hay hielo, sólo quedará agua.

Sin embargo, la mayoría de los científicos no cree que la meta de mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2ºC pueda alcanzarse.

Hay quienes auguran un aumento mucho mayor, llegando incluso a los 5ºC, con consecuencias aún mucho más nefastas que las mencionadas en el comienzo.

A modo de ejemplo, éstas serían algunas: cientos de millones de personas más expuestas a la falta de agua, disminución de la productividad de los cereales en las “granjas del futuro” como Siberia y el norte de Canadá. Desaparición del 30% de los manglares y los humedales costeros, mayor vulnerabilidad en las costas, desaparición de las 700 islas de las Maldivas y la total pérdida del Polo Norte.

Debido al aumento notable de los migrantes ambientales y la enorme proporción de personas que se han quedado sin suelo, la tensión geopolítica marcará la dinámica en la escena internacional.

Calentamiento Global….¿Verdad o Mentira?

Pese a que la gran mayoría de expertos no duda de que el calentamiento es un hecho, hay quienes disputan que esto se deba al aumento de gases con efecto invernadero o que -incluso- la temperatura esté aumentando. ¿Cuáles son los argumentos que esgrimen los escépticos y qué responde la inmensa mayoría de los expertos? BBC Mundo pone de relieve algunos de los más puntos en el centro de la discordia.

El Ártico es una de las regiones donde el calentamiento es más evidente.

1. La evidencia de que la Tierra se está calentando es poco clara

Argumento

Las mediciones muestran que ha habido un calentamiento en la superficie de la Tierra, pero hay muchos errores en cuanto a los valores. La mayor parte de la información fue recabada por estaciones meteorológicas superficiales, ubicadas en centros urbanos. Cuando estas estaciones notan un aumento en la temperatura, están midiendo el “efecto isla” que ocurre en las ciudades. Además, la información que va más allá de los cien o doscientos años es aproximada y por lo tanto puede contener errores significativos.

Contraargumento

El calentamiento es inequívoco. Las mediciones oceánicas, la reducción de los glaciares y del hielo ártico, el cambio en el patrón de las estaciones y las diferentes mediciones –incluyendo las satelitales- muestran resultados consistentes con los provistos por las estaciones meteorológicas superficiales. El “efecto isla” existe, pero es su influencia es menor y se la ha utilizado para corregir los cálculos. Por otra parte, los análisis de la NASA, por ejemplo, utilizan sólo información de las estaciones meteorológicas rurales para ver tendencias. La tendencia global, es de un calentamiento de 0,8ºC desde 1900 y la mayor parte tuvo lugar desde 1979.

2. Si la temperatura global ha subido, ahora ha dejado de hacerlo

Argumento

Desde 1998 –más de una década- los datos no muestran signos de calentamiento.

Contraargumento

1998 fue un año particularmente cálido por el fenómeno de El Niño, que ese año fue notablemente intenso, mientras que 2008 fue inusualmente frío debido a La Niña. Siempre hay variaciones entre cada año, por eso, elegir un año particularmente cálido para comenzar el análisis (y uno frío para terminarlo) es muy arbitrario. Si uno comienza en 1997 o en 1999, se puede ver un aumento marcado.

3. En el pasado reciente la Tierra se ha calentado

Argumento

Al comienzo del último milenio hubo un período cálido (Período Cálido Medieval) en el que las temperaturas –al menos en Europa- eran más elevadas que hoy día. El Ártico era más cálido en 1930 que ahora.

Contraargumento

Hubo muchos períodos en la historia de la Tierra más cálidos que ahora. Esas variaciones por la influencia del sol, los temblores de la órbita terrestre o las configuraciones continentales, pero ninguno de estos factores puede compararse con los gases de efecto invernadero. Por otra parte no hay mucha evidencia de un Período Cálido Medieval fuera de Europa. En cuanto al Ártico, si bien es cierto que era más cálido en la década de los ’30 que en los años siguientes, ahora es más cálido. Un estudio reciente muestra que es más cálido que en los últimos 2.000 años.

4. Los modelos generados por las computadoras no son confiables

Argumento

Estos modelos son las herramientas principales para proyectar futuros cambios en el clima. Sin embargo, no tiene la capacidad de incluir todas las variables como la influencia de las nubes, la distribución del vapor de agua, el impacto del agua de más cálida sobre las plataformas de hielo y la respuestas de las plantas a los cambio en el suministro de agua.

Contraargumento

Los modelos nunca serán perfectos y nunca podrán predecir el futuro con exactitud. De todos modos, se los pone a prueba y se los valida con toda clase de información. En los últimos 20 años han logrado simular más procesos físicos, químicos y biológicos. El informe de 2007 del IPCC produjo proyecciones climáticas regionales en detalle que no hubiese podido hacer para su informe de 2001. Todos los resultados de los modelos cuentan con el respaldo de la teoría científica y observaciones.

5. El clima está influenciado mayormente por el sol

Argumento

La historia de la Tierra muestra que el clima ha respondido regularmente a los cambios cíclicos de la radiación solar. Cualquier calentamiento puede ser atribuido -principalmente- a las variaciones del campo magnético del sol y al viento solar.

Contraargumento

Las variaciones solares afectan el clima, pero no son el único factor. Como no ha habido ninguna tendencia desde la década del ’60, no se puede señalar la influencia del sol como la causa del aumento de las temperaturas. La diferencia entre los dos extremos del ciclo solar (que dura 11 años) es 10 veces menor que el efecto de los gases de invernadero en el mismo período.

6. El dióxido de carbono sube siempre después de que sube la temperatura, no antes

Argumento

Muestras de hielo de cerca un millón de años muestran un patrón en el que aumenta la temperatura y el CO2 cada 100.000 años. Pero el aumento de CO2 siempre ha tenido lugar después de que subiera la temperatura, no antes, porque -es muy posible- las temperaturas más cálidas hacen que el océano libere este gas.

Contraargumento

Esto es cierto, pero también irrelevante. Las muestras de hielo antiguas muestran un aumento de CO2 cientos de años después del aumento de las temperaturas. Sin embargo, ahora, el dióxido de carbono es el que está provocando el aumento. Es más, la situación actual es muy diferente. El CO2 adicional (35% de aumento en relación a los niveles preindustriales) es el resultado de la acción del hombre, y los niveles son más altos que lo que registran los hielos de hace 650.000 años. De hecho, podrían llegar a ser más elevados que en los últimos tres millones de años.