Urgen medidas para enfrentar desnutrición

-Tomado de la pagina www.scidev.net

La ciencia puede ayudar a diseñar estrategias para enfrentar la desnutrición. El reto es convertir ese conocimiento en acción.

Mejorar la nutrición en el mundo en desarrollo nunca ha sido tan importante como ahora. Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), más de mil millones de personas —la sexta parte de la población mundial— tienen una dieta tan pobre que podrían estar severamente bajos de peso, tener problemas de crecimiento o carecer de las vitaminas y minerales necesarias para una buena salud (todos son aspectos de una malnutrición severa o de desnutrición).

Y a medida que la población crece y el clima local cambia, es muy probable que este número aumente.

En consecuencia, el cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio, de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre para 2015, parece cada vez más improbable.

Los problemas nutricionales no se limitan a los países más pobres del mundo. Rápidamente los países en desarrollo se enfrentan cada vez más a la doble carga de la desnutrición y la ‘sobrenutrición’, a medida que la gente adopta dietas menos nutritivas (pero ricas en calorías) y un estilo de vida menos activo.

Los científicos a menudo han demostrado que la desnutrición —sea carencia de proteínas, deficiencia de micronutrientes o una ingesta excesiva de grasa— incrementa el riesgo de enfermedad y muerte. Ahora, cada vez es mayor la evidencia de que una nutrición pobre en las primeras etapas de vida también puede causar daño irreversible al desarrollo cerebral y afectar adversamente la productividad de los individuos más adelante, todo lo cual se traduce en pérdidas significativas de ingresos.

Pero las noticias no son del todo malas. La desnutrición en todas sus formas es totalmente prevenible. El mayor conocimiento sobre la interacción entre la desnutrición y las enfermedades ofrece una rica información acerca del cómo y cuándo, para abordar el problema de forma más eficaz. El reto consiste en llevar este conocimiento a la práctica.

Énfasis en los alimentos

Esta semana, mediante una serie de artículos de opinión y crónicas, SciDev.Net resalta la importancia de impulsar la nutrición en el mundo en desarrollo. Con ellos se exploran algunas fuerzas que actúan detrás de la desnutrición, desde la reciente crisis económica que ha privado a millones de personas de acceder a alimentos nutritivos y las enfermedades infecciosas que impiden que el cuerpo absorba nutrientes esenciales, hasta la manera en la que el cambio climático está alterando el valor nutricional de nuestros cultivos básicos.

Un artículo de fondo estima el tamaño de la desnutrición, explicando sus impactos sobre la salud de niños y adultos y pone de manifiesto algunas de las opciones disponibles para los diseñadores de políticas (Ver El reto de mejorar la nutrición: hechos y cifras).

En un artículo de opinión que lo acompaña, los investigadores de la Universidad de Harvard, Andrew Thorne-Lyman y Wafaie Fawzi, afirman que debemos concentrarnos en implementar de manera significativa las intervenciones probadas científicamente, como garantizar el acceso a micronutrientes, entre ellos la vitamina A o el zinc, pues cumplen un papel fundamental en la prevención y tratamiento de enfermedades infecciosas (Ver Nutrición, clave para reducir tasas de infección).

Suresh Babu, del Instituto Internacional de Investigación de Políticas Públicas de Washington, reitera la necesidad de intervenciones como los suplementos alimenticios, subrayando que deben combinarse con políticas de protección social, tales como los programas de trabajo por alimentos, para salvaguardar la nutrición de las poblaciones vulnerables en tiempos de crisis económica (Ver Seguridad nutricional en la balanza).

Por su parte, Jørgen Schlundt, director del Departamento de Seguridad Alimentaria, Zoonosis y Enfermedades Transmitidas por Alimentos de la OMS, sugiere que la nutrición podría mejorarse significativamente si se aborda el problema de la seguridad alimentaria en el mundo en desarrollo (Ver Alimentos sanos, cruciales para la seguridad nutricional).

Otros recurren al uso de los nuevos descubrimientos científicos y tecnologías para informar sobre las intervenciones nutricionales. Por ejemplo, Jim Kaput, de la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos, explica cómo el campo emergente de la nutrigenómica, que estudia la interacción entre genes y nutrientes, podría ayudar potencialmente a diseñar políticas nutricionales para poblaciones específicas, haciéndolas más efectivas. Pero también advierte que es poco probable que esta reciente disciplina entregue soluciones prácticas en el corto plazo (Ver Usar la genética para enfrentar la desnutrición).

Sin embargo, requerimos urgentemente encontrar soluciones a la desnutrición. Lewis Ziska, fitopatólogo del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, explica la preocupante doble implicancia del cambio climático. Las sequías e inundaciones más frecuentes reducirán la seguridad alimentaria, mientras que el dióxido de carbono atmosférico hará que muchos cultivos básicos sean menos nutritivos.

Ziska señala que la ‘biofortificación’ de cultivos, es decir el aumento de su valor nutricional mediante la modificación genética, podría ser la única forma viable de solución a largo plazo para enfrentar esos problemas (Ver Cambio climático causa ‘hambre oculta’).

De hecho, los defensores de los OGM han prometido una revolución agrícola, que posibilitaría incluso una comida completa en un plato de yuca. Pero, tal como lo informa Carol Campbell, eso aún no se ha materializado y, según los analistas, el panorama es mucho más complicado que encender unos cuantos enchufes genéticos (Ver ¿Podrán los transgénicos ser la salvación?).

Acuerdos para la práctica

Estos artículos de opinión muestran que los investigadores varían en sus recomendaciones específicas para actuar contra la desnutrición. Sin embargo, todos están de acuerdo en que es necesaria una acción urgente. Con más de mil millones de vidas puestas en la balanza, tanto los donantes internacionales, como los gobiernos nacionales del mundo en desarrollo deben actuar de inmediato. Deben esforzarse por implementar medidas probadas que aseguren la seguridad nutricional para sus pobladores lo más pronto posible.

Pero tendrán que aceptar que los efectos de la desnutrición no serán eliminados de la noche a la mañana. Una razón es que su impacto puede ser de larga duración. Algunos estudios, por ejemplo, indican que la desnutrición antes de los dos años de edad puede causar efectos adversos sobre la salud y el desarrollo, en algunos casos extendiéndose por más de tres generaciones.

Otra razón, sin embargo, es que no hay soluciones rápidas. No obstante, las intervenciones nutricionales eficaces, como la ayuda alimentaria o gotas de vitaminas, no abordan las fuerzas que actúan detrás de la desnutrición, que con frecuencia ocultan la pobreza, la falta de educación y el cuidado de la salud, la higiene y la sanidad.

En última instancia, el reto de mejorar la nutrición en el mundo en desarrollo es también el de reducir la pobreza global.

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EE.UU. apoya a países caribeños en lucha contra VIH

-Tomado de la pagina www.scidev.net

Doce países del Caribe se beneficiarán durante cinco años de un fondo de US$ 125 millones que EE.UU. otorgará para combatir el VIH/SIDA y mejorar la estructura de investigación.

El acuerdo fue firmado entre representantes de la Comunidad del Caribe (Caricom) y el gobierno estadounidense durante una reunión en Georgetown (Guyana) el 11 de mayo, y supone la extensión del Plan de Emergencia para la mitigación del SIDA del Presidente de Estados Unidos (Pepfar, según su nombre en inglés).

El Pepfar fue creado en 2003 para reducir la incidencia y limitar la propagación del VIH/SIDA, y asistir a los enfermos.

Hasta ahora, Guyana, Haití y República Dominicana eran los únicos países del Caribe que se beneficiaban de las fases anteriores del Pepfar. A ellos ahora se sumarán como bloque Antigua y Barbuda, Barbados, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Jamaica, Trinidad y Tobago, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas y Surinam.

Estos países recibirán un total de US$ 25 millones anuales en los próximos cinco años para reducir el impacto y el crecimiento del SIDA en la región.

Según dijo la embajadora estadounidense en Guyana, Karen Williams, durante la conferencia de prensa, el dinero estará disponible en junio y será canalizado a través de programas sanitarios que ya existen en los diferentes países.

Detalló también que los fondos serán utilizados básicamente para reforzar la estructura de investigación de laboratorios, hacer prevención, generar estrategias de información, construir capacidades y ayudar a la sostenibilidad de proyectos.

En particular sobre el reforzamiento de los laboratorios, Sandra McLeish, directora de la División de Comunicación Estratégica y Comunicación de Caricom, dijo a SciDev.Net que “el fin es aumentar la capacidad de las organizaciones nacionales y regionales para mejorar la calidad y el acceso al diagnóstico y monitoreo del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual y oportunistas, incluidas la tuberculosis”.

“El nuevo acuerdo reforzará tanto la capacidad regional como también la de los gobiernos nacionales del Caribe para dar una respuesta más robusta y efectiva para mitigar los impactos de la epidemia en la región”, agregó McLeish.

El Caribe tiene la segunda tasa de infección de SIDA más alta del mundo luego de África Sub-sahariana.

Relación entre cáncer de mama y productos químicos

>-Tomado de la pagina www.consumer.es

La exposición a determinados contaminantes, como fibras acrílicas, de nylon o altos niveles de hidrocarburos policíclicos, podría ser la causa de este tumor

La evidencia científica disponible apunta que el estilo de vida y los factores ambientales juegan un papel importante en la proliferación anormal de células en un tejido u órgano (neoplasias). Además, al ser factores externos, muchos de estos tumores se podrían evitar con una rutina saludable y con medidas de seguridad apropiadas. Alrededor de un 5% de los casos de cáncer son atribuibles a la exposición a factores cancerígenos laborales. Los de mayor frecuencia son: pulmón, vejiga, pleura, laringe, leucemia y piel. Además, un nuevo estudio relaciona la exposición a determinadas sustancias químicas en el trabajo con un aumento del riesgo de padecer cáncer de mama.

Cáncer de mama y exposición laboral

La exposición a determinadas sustancias químicas podría asociarse con una mayor probabilidad de sufrir cáncer de mama. Un grupo de científicos de la Universidad de Montreal (Canadá) ha investigado la posible relación entre varios compuestos químicos y este tumor en más de 1.000 mujeres. Los autores del trabajo, publicado en la revista “Occupational and Environmental Medicine”, han hallado varios contaminantes que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad después de la menopausia. Todas las mujeres habían estado expuestas a estas sustancias antes de los 30 años.

En el estudio participaron más de 550 mujeres a quienes se había diagnosticado neoplasia mamaria cuando tenían entre 50 y 75 años, junto con otras 613 de control, de la misma edad pero sanas. Los resultados del trabajo desvelaron que el riesgo de padecer una nueva formación en las glándulas mamarias era siete veces mayor en las mujeres expuestas a fibras acrílicas en el trabajo, mientras que el contacto continuo con fibras de nylon duplicaba el riesgo de cáncer. Por otro lado, la exposición a altos niveles de hidrocarburos aromáticos policíclicos, que se hallan en algunos derivados del petróleo, triplicaban el riesgo de padecer esta neoplasia.

Los resultados del estudio coinciden con la teoría de que las glándulas mamarias son más sensibles durante el periodo de crecimiento y proliferación de las células del tejido mamario, entre la pubertad y la menopausia. Los autores del trabajo señalan, sin embargo, que se necesitan nuevos estudios donde se focalicen con mayor precisión los compuestos que pueden aumentar el riesgo de desarrollar un tumor.

Agentes cancerígenos

Varios estudios seleccionados por un equipo del Instituto Spring Silent de Massachusetts (EE.UU.) han identificado un total de 216 productos capaces de provocar cáncer de mama en animales. La mayoría son pesticidas, cosméticos, compuestos farmacéuticos y productos de la combustión de derivados del petróleo. Alrededor de 75 de estas sustancias tóxcas se localizan en productos de consumo diario.

Algunos de los cancerígenos más importantes descubiertos hasta la fecha son los organoclorados, sustancias utilizadas en la elaboración de insecticidas (DDT). A pesar de que en la actualidad están prohibidos en la mayoría de países, pueden hallarse en un organismo hasta 40 años después de su exposición. Otro grupo importante de sustancias cancerígenas son los ftalatos, compuestos utilizados en la producción de plásticos. Todavía no se ha demostrado que aumenten el riesgo de padecer cáncer de mama, pero se conoce que pueden actuar como hormonas y alterar el ciclo hormonal. Por último, el grupo de compuestos conocido como parabenes, sustancias químicas con propiedades conservantes, se han mostrado en una veintena de tumores mamarios, aunque es pronto para afirmar de manera categórica que sean cancerígenos.

Cancerigenos y Mutagenos

Se califica como cancerígeno a cualquier agente físico, químico o biológico capaz de causar un tumor en un ser humano. Por otro lado, debido a que el cáncer guarda una estrecha relación con la genética, un mutágeno es todo agente capaz de causar alteraciones en el material genético (ADN) de las células de un organismo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en relación al cáncer, los agentes físicos, químicos y biológicos pueden clasificarse en tres grupos principales: los “cancerígenos para el ser humano” (Grupo 1), los “probablemente cancerígenos para humanos” (Grupo 2) y los factores que no pueden considerarse cancerígenos (Grupo 3).

El cáncer es la consecuencia de un amplio número de desórdenes funcionales de un grupo de células que pertenecen a un determinado tejido. Por lo general, estas células tienen una serie de alteraciones que conducen a un grado de división celular descontrolado, lo que conlleva un crecimiento desmedido del tejido que, además, puede invadir otros tejidos u órganos y dañarlos.

Se sabe que el grado de alteraciones en el material genético de una célula guarda relación con la probabilidad de que ésta se convierta en cancerosa, de modo que es lógico pensar que la mayoría de cancerígenos alteran el ADN. Sin embargo, otros cancerígenos denominados no genotóxicos pueden inducir cáncer sin modificar el material hereditario. Son agentes capaces de generar radicales libres -sustancias altamente reactivas- que reaccionan con otras y causan a la célula un estrés oxidativo que puede inducir el cáncer. Otros agentes no genotóxicos son sustancias ambientales capaces de actuar como estrógenos, por lo que se denominan xenoestrógenos. Debido a que las mamas siguen una regulación hormonal, las modificaciones en este patrón de regulación pueden aumentar el riesgo de padecer un tumor.

El peso es un factor “clave” en trasplantes renales

-Tomado de la pagina www.bbc.co.uk

La similitud entre el peso de los donantes y los pacientes que reciben un riñón a través de un trasplante renal aumenta la tasa de éxito de este tipo de operaciones, sugieren investigadores franceses

 

Un estudio realizado en más de 1.000 pacientes renales encontró que aquellos que recibieron un riñón pequeño en comparación con su peso presentaban un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

En la investigación, que apareció en la publicación científica Journal of the American Society of Nephrology, los expertos indicaron que el hallazgo le dará a los cirujanos una nueva oportunidad de aumentar las posibilidades de supervivencia de los pacientes a largo plazo.

Sin embargo, un experto en el Reino Unido advirtió que la carencia de donantes podría limitar las posibilidades de hacer coincidir el peso de éstos con el de los recipientes de un riñón.

Complicaciones

El equipo de investigadores analizó a pacientes por un período aproximado de seis años tras haber sido operados para recibir un trasplante.

Tras utilizar cálculos que vinculaban el peso del riñón del donante y el del paciente receptor del transplante, los científicos encontraron que aquellos que recibían un riñón más pequeño para su peso tenían más complicaciones.

Entre las complicaciones que se observaron se encuentran: hipertensión, cicatrices en los riñones y 55% más de riesgo de fracaso del trasplante dos años después de la operación.

El líder del estudio, el profesor Jean Paul Soulillou, del Instituto Francés de Salud e Investigación Médica, señaló que desde el punto de vista clínico el impacto del hallazgo era similar a cuando los investigadores identificaron marcadores que hicieron posible hacer coincidir tipos de tejidos, lo que a su vez, reduce el riesgo de rechazo del trasplante.

“Esta información es potencialmente útil para miles de trasplantes y brinda una nueva oportunidad para mejorar la supervivencia a largo plazo”, añadió.

Donantes

La gran mayoría de los trasplantes en el estudio fueron realizados con órganos provenientes de donantes que habían fallecido.

En el Reino Unido, los trasplantes de riñón en los casos en donde el órgano proviene de donantes vivos van en aumento.

Entre 2008 y 2009 se realizaron 927 trasplantes, es decir, más de uno de cada tres de todos los trasplantes de riñón.

Keith Rigg, cirujano especialista en trasplantes y presidente de la Sociedad Británica de Trasplantes, afirmó que los doctores ya toman en cuenta el peso corporal, hasta donde es posible, en los casos en los que el trasplante es realizado con órganos de donantes vivos.

“Lo interesante que han hecho los investigadores es pesar el riñón”, expresó.

“El problema es que cuando los riñones son escasos, tomar en cuenta el peso complicaría lo que es de por sí un complejo sistema de asignación”

“En el largo plazo, resulta aún mejor hacer un trasplante que continuar con un tratamiento de diálisis”, concluyó.

Con un exceso de la proteina Myc, las células se multiplican exageradamente, dando pie a la generación de tumores

-Tomado de la pagina www.irbbarcelona.org

Nuevos datos sobre el control de una proteína alterada en todos los tipos de cáncer

El grupo de Marco Milán, investigador del IRB Barcelona, descubre en Drosophila que los microRNA controlan los niveles de la oncoproteína Myc.

En todos los tipos de cáncer, ya sea de riñón, mama, pulmón, colon, piel o de cualquier otro tejido, las células tienen niveles altos de proteína Myc. Con un exceso de Myc, las células se multiplican exageradamente, dando pie a la generación de tumores. Una de las preguntas más apremiantes sobre Myc es saber cómo las células sanas mantienen los niveles de la proteína a raya. En un estudio realizado con la mosca Drosophila, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) liderados por el investigador ICREA Marco Milán han descubierto que la maquinaria de microRNA controla los niveles de Myc a través de la molécula Mei-P26, otorgando a los microRNA un protagonismo inesperado. El trabajo se publica esta semana en EMBO Journal, revista científica del grupo Nature de gran impacto en investigación biomédica básica.

Los microRNA (miRNA) son pequeñas moléculas que representan menos del 1% del genoma humano pero tienen un papel clave en el funcionamiento de la célula ya que son capaces de anular o modificar multitud de genes. Altos niveles de ciertos microRNA provocan cáncer. En estudios anteriores realizados en ratones, se demostró que la proteína Myc controla los niveles de miRNA de las células, y ahora los científicos descubren en Drosophila que los miRNAs afectan los niveles de Myc. “Sugerimos que existe un mecanismo muy fino por el cual los miRNAs y Myc se regulan mutuamente”, explica Milán. Los investigadores apuntan que la célula utiliza este mecanismo para mantener los niveles óptimos de miRNA y de Myc, indispensables para la buena marcha del organismo, pero evitando a su vez que se vuelvan peligrosos.

Mei-P26, la pieza clave

Los investigadores dieron con el nuevo mecanismo de regulación eliminando los 150 miRNA que tiene Drosophila, en un ala en desarrollo. Sin miRNA obtuvieron un tejido de características muy similares a cuando se elimina Myc: el ala es más pequeña, las células son más pequeñas y no se dividen bien. “Myc es una suerte de director de orquesta del crecimiento de los tejidos, también de los sanos, y como las características del ala eran muy parecidas en los dos casos, pensamos que los miRNAs y Myc estaban relacionados; y acertamos”, explica Héctor Herranz, investigador postdoctoral en el laboratorio de Milán y primer autor del artículo.

La disección del mecanismo molecular puso de manifiesto que la pieza clave en el círculo de control es Mei-P26, una molécula que los científicos sabían que interviene negativamente en la regulación de Myc en ratones. En las células sin miRNA, suben los niveles de Mei-P26 y baja Myc. “Hemos cerrado el círculo de este mecanismo de regulación de Myc, situando en el diagrama a los miRNA”.

Dado que los miRNA, Mei-p26 y Myc tienen homólogos en ratones y humanos, y alteraciones en los niveles de estos homólogos causan tumores, los investigadores sugieren que este mismo mecanismo de regulación de Myc podría darse en organismos superiores, lo que de confirmarse abriría nuevas vías en el estudio del cáncer.

¿Bacteria que nos hace inteligentes?

-Tomado de la pagina www.bbc.co.uk

El contacto con una bacteria que vive en la tierra parece mejorar el aprendizaje y reducir la ansiedad, afirma un estudio llevado a cabo con ratones

Según científicos en Estados Unidos, los animales que tuvieron contacto con este patógeno -Mycobacterium vaccae- mostraron mejor capacidad para aprender nuevas tarea y mayores niveles de serotonina, el compuesto químico cerebral vinculado al estado de ánimo.

La M. vaccae “es una bacteria que vive en la tierra y es probable que la gente la ingiera o respire cuando pasa algún tiempo conviviendo con la naturaleza”, afirma la doctora Dorothy Matthews, profesora de The Sage Colleges en Troy, Nueva York, quien dirigió el estudio.

Mejor aprendizaje, menos ansiedad
Estudios en el pasado habían mostrado que la M. vaccae, inyectada en ratones, lograba estimular el crecimiento de algunas neuronas provocando una mejora en los niveles de serotonina y una reducción de la ansiedad.

Como se sabe también que la serotonina podría tener un papel en el aprendizaje los científicos decidieron investigar si la M. vaccae podría mejorar la inteligencia.

Con ese fin, la doctora Matthews condujo una serie de experimentos con dos grupos de ratones, uno había ingerido la bacteria viva y el otro no había tenido contacto con el patógeno, y estudiaron la capacidad de los animales para trasladarse por un laberinto.

“Encontramos que los ratones alimentados con M. vaccae viva navegaron por el laberinto dos veces más rápido y con menos ansiedad que los ratones del otro grupo”, dice la investigadora.

En un segundo experimento los científicos retiraron la bacteria de la dieta de los ratones y se volvió a estudiar su conducta en el laberinto.

Aunque los ratones corrieron por el laberinto más lentamente que cuando habían ingerido la bacteria, en promedio corrieron más rápido que los ratones que no habían consumido el microbio, dicen los investigadores.

“Creemos que estos resultados son importantes porque sugieren una relación entre los microbios y la función cerebral”, dijo a la BBC la doctora Matthews

Hotel de microbios

“De hecho, esto tiene sentido si pensamos en la forma como evolucionamos como humanos que solíamos pasar gran parte del tiempo cazando e interactuando con la naturaleza”.

“Los humanos somos un ‘hotel microbiano’ ya que contamos con unos 10 microbios por cada célula que tenemos en nuestro cuerpo, o sea compartimos nuestro organismo con trillones de microbios”, dice la científica.

La investigadora cree que aunque el nuevo estudio fue llevado a cabo en ratones, podría especularse que pasar tiempo en el exterior donde está presente la M. vaccae podría tener también un impacto positivo en humanos.

De cualquier forma, expresa la investigadora, son bien conocidos los efectos positivos de pasar tiempo en contacto con la naturaleza.

“Así que el mensaje para la gente es salga al exterior, interactúe con la tierra, porque quizás esto lo podrá beneficiar de formas que nunca se imaginó”, afirma la científica.

La investigación fue presentada durante la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Microbiología que se celebra en San Diego, California.

Los cambios vinculados a la decadencia del cerebro y al alzhéimer no son una parte normal e inevitable del envejecimiento

-Tomado de la pagina www.agaudi.wordpress.com

En una ponencia de la 23ª reunión nacional de la Sociedad Química Americana (ACS, por sus siglas en inglés), el equipo de investigación liderado por Changiz Geula, científico de la Universidad de Northwestern en Chicago (EE UU), describió la existencia de personas ancianas con una memoria muy aguda y un envejecimiento excepcional, debido a que no sufren de los llamados “nudos” cerebrales.

Los nudos consisten en una forma anormal de una proteína llamada “tau” que daña y, finalmente, mata a las células nerviosas. Los nudos, que reciben este nombre por su apariencia retorcida y nudosa bajo el microscopio, aumentan con la edad y alcanzan su máxima concentración en personas con la enfermedad de Alzheimer.

“Este descubrimiento es pionero y sus implicaciones son enormes. Siempre hemos dado por hecho que la acumulación de nudos es un fenómeno progresivo que se produce durante todo el proceso normal de envejecimiento”, explica Geula. “Pero ahora tenemos pruebas de que algunas personas son inmunes a la formación de nudos”.

Las personas sanas desarrollan una cantidad moderada de nudos, mientras que en las personas con alzhéimer se encuentran las mayores concentraciones. La evidencia apoya que la presencia de nudos puede influir en el rendimiento cognitivo, por lo que las personas con un menor número de nudos poseen rendimientos superiores, y las personas con un mayor número parecen ser normales para su edad.

Los hallazgos se basan en el estudio de nueve cerebros de más de 80 años con envejecimiento excepcional, que obtuvieron unos resultados en las tareas de memoria propios de personas de 50 años.

Cerebros inmunes al deterioro

Los científicos descubrieron que las personas con envejecimiento excepcional parecen encuadrarse dentro de dos categorías: los que casi son inmunes a la formación de nudos y los que tienen pocos nudos. “Los nudos y otros depósitos llamados placas se acumulan en mayor medida en el cerebro de las personas con la enfermedad de Alzheimer”, subraya el investigador.

Según explican los expertos, “un grupo de personas con envejecimiento excepcional parece evitar la formación de nudos. Su cerebro está prácticamente limpio, lo que no sucede en personas con un envejecimiento normal. El otro grupo parece tener nudos en una cantidad igual o menor que los ancianos normales, pero por alguna razón parece estar protegido frente a sus efectos”.

El siguiente paso, según palabras de Geula, es determinar el por qué de esta inmunidad. El entorno, el estilo de vida y la genética podrían ser factores clave. Por ejemplo, las personas con envejecimiento excepcional podrían tener una predisposición genética para ello, mientras que otros podrían conservar su función mental gracias a una dieta saludable o a seguir siendo física o mentalmente activos.

“La química, en última instancia, es una de las claves para comprender qué hace que se formen los nudos. Si logramos comprender las características anatómicas, patológicas y moleculares de los cerebros con mayor rendimiento, podríamos llegar a proteger a los cerebros normales contra la pérdida de memoria relacionada con la edad”, concluye Geula..